miércoles, enero 28, 2009, 13:29 - Pensamiento

El lento peregrinar del pesado animal hacia lo intangible, vacío eco donde la esperanza no sirve, solo la gravedad que empuja la vida que aún late convierte la experiencia en un sueño irreal e inescrutable que nos llena de preguntas acerca de nosotros y de nuestro mundo efímero. Algo que nos haga creer y nos pueda convencer, una mínima señal, un dato inequívoco de la realidad que nos invade con su peso inerte, la risa, el llanto, el mínimo gesto por el cual podamos atravesar el cristal de los espacios.




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lunes, enero 26, 2009, 23:10 - Gracia

La madre, el hijo y el espíritu santo, el cachondeo por triplicado, atravesando el mundo y partiéndose de la risa, a los pocos minutos tienen que parar por que les va mal, es que se tronchan, se pelan entre los tres. Comen cualquier tontería y se visten con lo que encuentran por ahí, estudian en los escaparates y se lo hacen en las alcantarillas. Por supuesto que se asean, se lavan en los espacios públicos con jabones de alquiler, se peinan y se maquean en el centro comercial. Sus coches todos los coches del mundo, incluso bicicletas que se dejan por ahí. De algo hay que vivir ¿O qué?
lunes, enero 26, 2009, 01:56

El hombre de letras sigue escribiendo desde su prisión de hielo negro, desde su celda ve morir a los demás, hambre y disparos, leyes endémicas que fueron creciendo a la sombra de las grotescas y torpes dictaduras del capital.
Es inevitable este largo viaje a las humanidades perdidas. Depredador es la palabra más humana que he conocido, por que es la que está más oculta en el fondo, en el epicentro del seísmo degenerativo. He leído una cita escrita por un sabio que venía a decir que la progresión y el avance del ser humano conllevan la violencia y la muerte, lo contrario sería la destrucción y el fin de la especie. Será que no puedo o será que no quiero entender esa denostada estimación. Al fin todo resulta ser un ¡Ja¡ que libera de sus entrañas el ciego burlón, el gran soldado condecorado en incontables batallas, mutilado de sus ojos y de su pasión por vivir, que va buscando el preciso momento del éxtasis antes de quitarse la vida
martes, enero 20, 2009, 21:30

Aquel día resultó de lo más gracioso. A la princesa Chirigota se le presentó un Estropicio de cuatro patas en medio del camino que conducía a la casa de turismo rural. Mientras cimbreaba su lengua la miraba fijamente a los ojos que relucían impulsados por la luz de la luna estupefacta que se fijaba en la escena desde el fondo de la arboleda.
-Dame unas monedas le dijo.
-Para que las quieres si no vas a comprar nada con ellas.
-Para comérmelas, tengo mucha hambre.
Entonces Chiri sacó de debajo de debajo, de debajo de su vestido varias monedas de a 1 Euro y, dando dos pasos atrás las fue echando una tras otra como cuando se juega a la rana con las fichas de hierro, intentando introducirlas en la boca de sonoro metal del batracio verde.
El Estropicio las engulló con pasmosa pericia y dando un bote de alegría en cada toma. La luna todo lo veía, pero no tenía palabras, decía que era imposible describir aquellos brotes de alegría y entusiasmo que las monedas producían en el organismo de aquellas cabezas con patas. Una vez degustada la última, se esfumó como un chasquido.
Chirigota levantó sus faldas y exclamó: “Me ha desplumado”
Y colorín colorado…
lunes, enero 19, 2009, 00:26

Vuela promesa vuela,
sed de otro lugar,
sed de otra frontera.
Vete
entre la niebla,
a tu manera,
no regreses
a esta guerra.
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